Recordándote

9 Ago, 2016

“La pasíón de la palabra, la palabra de la pasión”, por Alfredo Plaza.

     Hace casi nueve años escribía para esta página un homenaje a un grupo de periodistas que, de alguna forma u otra, eran los culpables de mi afición por la radio; sin Vicente Marco, sin Héctor del Mar, sin José María García y, ante todo, sin la pasión que me inoculó mi madre, fiel oyente de radio, yo no estaría aquí.      Gaspar Rosety fue sin lugar a dudas el legítimo heredero de esta estirpe, no solo por su estilo narrando partidos, reconocible en muchos de los periodistas actuales, también a la hora de conducir programas nocturnos: recuerdo especialmente su discurso de presentación en Radio Voz, resumen de su trayectoria hasta ese momento, de su visión del periodismo deportivo, de su actitud ante la vida; si fuera posible recuperar, en...

Recordándote

9 Ago, 2016

“Gaspar Rosety: la voz, el corazón, resintonizamos para seguir escuchándote”, por Mónica Martínez.

¿Sabes quién soy? – ¿Y cómo no lo voy a saber si escucho tu voz cada día resintonizando emisoras allá dónde vas…? Así, con una llamada de teléfono despertándome de la siesta conocí a Gaspar Rosety. Me tuve que pellizcar para darme cuenta de que estaba pasando de verdad, de que estaba hablando con LA VOZ, en mayúsculas, porque para mí no ha habido ni habrá una voz como la del gran Gaspar Rosety. Era septiembre de 2001. Aquel verano, cada mañana en la TVG entrevistaba a un gran deportista gallego. El paso de Chus Lago por el programa me permitió rememorar las conversaciones que la alpinista mantenía con Rosety en Radio Voz, contándole a Gaspar sus progresos en su intento de subir el Everest sin oxígeno. Me parecía maravilloso que...

Recordándote

9 Ago, 2016

“Gaspar Rosety”, por Luis García Gil

Al morir el periodista Gaspar Rosety me acordé de las tardes balompédicas, radiofónicas y dominicales de mi adolescencia. Hay muertes que no nos pueden resultar ajenas y que nos remiten a una niebla pasada pero que de pronto regresa con una intensidad inusitada. En la sociedad del espectáculo de nuestros días el periodismo deportivo ha degenerado hasta límites insospechados. Compárese Gaspar Rosety con el periodismo circense y narcisista de Manolo Lama o de Tomás Roncero y de ese modo constataremos la decadencia tristísima de ciertas formas y ciertos modos que trasmitían lo que acontecía en un partido de fútbol con pasión pero con cierta ecuanimidad. Lo que se llama ser profesional de un medio, de un trabajo, de un oficio, ni más ni menos. Las gestas de la Quinta del Buitre...