29 Jul, 2003

El Kennedy catalán

Se lo preguntó Susana Grisso en Antena 3 TV, qué tal llevaba eso de ser el “Kennedy catalán”. ¿Qué ha hecho que Laporta sea el nuevo presidente del Barça? A mi juicio, fueron su juventud y su estigma de luchador en la oposición dos bazas importante en la campaña así como su buena imagen televisiva pero lo que más llamó la atención fue su capacidad de ilusionar diciendo la verdad. Llegó a un acuerdo con el Manchester y actuó dentro de la legalidad en las negociaciones por Beckham y llamó a las puertas del PSG para ofertar por Ronaldinho 30 millones de euros: transparencia, publicidad y criterio. Lo del brasileño salió y, sin embargo, era lo de menos. Laporta se ha situado en esa nueva hornada de directivos que llega al fútbol para darle un matiz más empresarial, huyendo así de aquellos que se marcharon siendo más ricos que cuando llegaron. Cometerá errores de inexperiencia, naturales, pero ya ha marcado el camino. Ahora, además, ya tiene su crack. Creo que ha seguido el ejemplo de Florentino eliminando batallas internas o viejas rencillas entre rivales, buscando aspectos positivos y acuerdos para negocios comunes y, luego, que gane el mejor. No ha engañado a nadie. En un mes, le ha dado al Barça un aire de modernidad que ha eliminado el vetusto olor a rancio que despedían Núñez, Gaspart y Reyna. Laporta no ha entrado como un “elefante azul” en la cacharrería blaugrana sino con un proyecto digno, limpio y coherente. A mí me gusta su forma de hacer las cosas. Después, el tiempo dirá si ha merecido la pena y si, de verdad, en lo futbolístico, puede ser el Kennedy catalán aunque no tenga a Marylin para que le cante el “Happy birthday, Mr. President”.